Preparar: Precalentar el horno a 200°C y forrar un molde de 18 cm con papel de hornear.
Mezclar: Introducir todos los ingredientes en una jarra: huevos, leche, nata, yogur, quesitos, azúcar y harina.
Batir: Triturar con batidora de mano hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos.
Hornear: Verter en el molde, bajar el horno a 180°C y hornear durante 75 minutos.
Reposo clave: Apagar el horno y dejar la tarta dentro con la puerta entreabierta 30 min.
Enfriar: Dejar templar y refrigerar al menos 2 horas antes de desmoldar y servir.
Notas de la receta:
Si no tienes quesitos de porciones, sustituye por 150 g de queso crema.
Para un resultado más rústico, deja que el papel de horno sobresalga por los bordes.
¡Sabe mucho mejor de un día para otro!