1- Preparar la masa: En un bol, mezclar bien la carne picada con el perejil, ajo molido, cebolla molida, sal, pimienta, pan rallado, leche y el huevo. Integrar todo perfectamente para que queden jugositas.
2- Sellar las albóndigas: Formar las bolas, pasarlas levemente por harina y freír en aceite de oliva a fuego fuerte (nº 9) solo para sellarlas. Reservar.
3- Hacer el sofrito: En la misma cazuela, bajar a fuego medio-bajo (nº 5). Sofreír los ajos laminados y la cebolla picada con la sal y el laurel durante unos 15 minutos hasta que tomen color.
4-Triturar la base: Retirar la hoja de laurel. Pasar la cebolla y el ajo al vaso de la batidora con un poco de caldo y triturar bien.
5- Reducir el alcohol: Poner las albóndigas en la cazuela a fuego fuerte (nº 9), verter el vino blanco y dejar hervir 1 minuto para que evapore el alcohol.
6- Cocción: Añadir el caldo, el tomillo, recuperar el laurel y verter la cebolla triturada. Cuando rompa a hervir, desespumar un poco, bajar a fuego medio (nº 6) y cocinar 15 minutos.
El Reposo (Clave): Apagar el fuego, tapar y dejar reposar mínimo una hora. (Recomendación: Dejar de un día para otro para un sabor máximo).