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Vida en pareja

octubre 19, 2016

Desde que eres una niña y empiezas a jugar con tus muñecas e imaginarte tus historias, empieza a apoderarse de ti la idea de cómo será tu familia y tus hijos cuando seas mayor. Te imaginas vivir en un castillo, con un príncipe guapísimo y atento. Teniendo dinero, para comprarte mucha ropa y zapatos, oh si, muchos zapatos y de tacón bien alto… De tener muchos, bueno, muchísimos niños y todos acababan con tu cara o con la cara de la niña o el niño más guapo de tu colegio, porque era imposible imaginarte otra. Vives una vida llena de cosas y de muchos juguetes, jeje, que imaginación teníamos. Una vez que llega ese momento, en el que te das cuenta que ya no eres una niña y que ya eres toda una mujer y a punto de dar el sí quiero, a un bello príncipe, el cual eligió tu corazón, vienen a ti esas grandes dudas de… será lo correcto, viviré esa vida que siempre soñé, y mis hijos, como serán. Dura solo un instante ese pensamiento. Cuando ya estas vestida de princesa y andando por ese pasillo lleno de flores y rodeada de la gente a la que quieres y aprecias, te das cuenta que eres la persona más feliz del mundo y cuando levantas la mirada y compruebas que al final de ese pasillo, se encuentra la persona de la cual te enamoraste, la persona que te hace feliz, la persona que comparte contigo todo, entonces no eres la persona más feliz del mundo… eres la persona más feliz del universo.  Y ahí comienza tu vida en pareja…

“el amor no tiene que ser perfecto, solo tiene que ser sincero”

Ahora me voy a sincerar, la vida en pareja al principio es complicada, difícil, abrumadora, caótica… Cuando ya empiezas con tu vida en común y cotidiana, viviendo el día a día, te das cuenta que acabas de dar a luz “un niño”, pero no un niño como los que tú imaginabas de pequeña. Un niño grande. El cual tú ya no puedes enseñar, porque su personalidad ya la tiene muy marcada. En ese momento tu casa se te viene encima. No era lo que tú soñabas… Tardas en acostúmbrate a esa idea. Porque un lado de ti te dice: lo quiero mucho, es mi media mitad y el otro lado malvado te dice: no es tu hijo es tu marido, no eres su madre eres su mujer. Un sinfín de pensamientos viene a ti, el ying y el yang de las cosas, la balanza que sube y de un plumazo baja, jeje. Pero todo pasa, cuando un día te decides a afrontar tu nueva vida y la vida que has elegido tú. Cuando un día te levantas y te despiertas con su sonrisa y un te quiero. Cuando un día te levantas y compruebas que tus sueños son los mismos que los suyos. Cuando un día te levantas y te sientes la mujer más bonita, porque él te hace sentir así. Ese día te das cuenta que eres esa princesa y que vives en ese castillo, que de pequeña tanto imaginabas.

Por todo lo que llevo vivido con mi marido. Todo el amor que nos tenemos, basaría que una relación se podría mantener con tan solo seguir unas pautas muy sencillas, cuando realmente deseas y quieres a tu pareja. Simplemente se podrían numerar en 10 consejos:

  1. Todos los días al comenzar el día dale un abrazo y un te quiero. Y al despedir el día dale ese beso de buenas noches que le haga sentir único/a.
  2. Se su amigo/a. Pero no uno/a cualquiera, su mejor amigo/a. La o el mejor confidente que pueda tener, esa persona que le sabe escuchar sus problemas. Esa persona que sabe sacarle su mejor sonrisa con cualquier tontería.
  3. Controla tus discusiones. Analiza si verdaderamente merece la pena entrar en esa batalla. Si lo hiciste y no llevabas la razón pide disculpas y suaviza la situación. Todos en esta vida cometemos errores y admitirlo es muy importante.
  4. Sorpréndelo/a. No hace falta que sea su cumpleaños, o alguna fiesta en particular donde están llenas de regalos. Un día cualquiera puede ser un gran día. Sorprende con una cena en casa, una simple flor, una nota en el frigorífico o en el espejo del baño. Romántico o gracioso, da lo mismo sácale una sonrisa y hazle feliz.
  5. Hazlo/a participe de tus cosas y que te ayude a decidir. No lo hagas todo tu solo/a. La vida tomando las decisiones juntos hace que el nivel de compenetración en la pareja aumente.
  6. Cuídate. Todos los días aunque no tengamos ganas, vístete y arréglate para él o para ella. Siéntete a gusto contigo mismo/a y así serás feliz al lado de tu pareja.
  7. El dinero. Que no sea la ruina de tu relación si tenéis problemas monetarios. Buscad juntos una solución. Pararos a pensar si verdaderamente el dinero merece tanto la pena como para enterrar vuestro amor y vuestra vida juntos. Es una situación muy complicada el no tener y el no poder responder a todos esos pagos. Pero solo tenemos que pensar que todo se puede complicar aún más si provocamos además una discusión y un fracaso amoroso o matrimonial.
  8. Celébralo todo, fiesta, cumpleaños, aniversario, día de tu nación, día de la risa contagiosa…jejeje. Compartir los buenos ratos junto a tu pareja, une más y más. No lo dudes y hazlo con o sin dinero. Hay muchas formas de celebrar.
  9. Ten tu espacio personal. Siempre es bueno que tengamos ese rincón donde podamos estar solos en ese momento que lo necesitemos. La soledad a veces es buena. Y sentir que tienes tu espacio reservado en tu hogar te hará más feliz. Por lo cual menos problemas conyugales.
  10. Vive, sonríe y discute lo necesario pero sin llegar al límite. No todo es de color de rosa en una relación pero podemos modelar y crear ese color que nos haga feliz junto a la persona que hemos elegido.

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